La colaboración de Uber con el Metro de Madrid (supuesto práctico)

Imaginemos que la entidad metropolitana de Madrid hace sus cálculos y llega a la conclusión de que le sale más a cuenta contratar los servicios de Uber que mantener una flota de mini autobuses para esas rutas que está obligada a cubrir por ley pero que son altamente deficitarias.

Este sueño húmedo con el que cualquier liberal se va a dormir todas las noches se está comenzando a dar como no podía ser de otra manera en Estados Unidos. Las entidades encargadas de gestionar el transporte público están comenzando programas piloto para cubrir aquellas rutas más deficitarias con el servicio de Uber.

El caso se da en Pensilvania donde a través de descuentos se cubre aquellas líneas de metro suburbano más deficitarias con descuentos en los servicios de Uber. El gobierno Federal subvenciona el servicio de estas líneas con un importe elevado pero el coste del acuerdo con Uber significa alrededor de un 50% del coste de subvencionar las líneas de servicio público.

Pero estas colaboraciones se dan en más localizaciones de Estados Unidos como en localidades de la misma Filadelfia, Florida etc.

Evidentemente, el coste de utilizar los servicios de Ride Sharing son siempre mucho más bajos ya que los conductores son simples “contratistas” que van a repercutir unos costes muchos más bajos al sistema público de transportes. Menos gasto para el contribuyente, menos impuestos, ¿Qué puede salir mal?

Pues pasa lo de siempre. Las zonas más desfavorecidas suelen darse de lado por este tipo de servicios. Los conductores, obligados hacer muchísimas horas para llevarse un sueldo digno a su casa y los conductores eventuales se suelen centrar en las zonas donde hay más negocio.

Para demostrar esta aseveración con datos objetivos mostramos en la ciudad de Los Angeles la zona donde Uber ha instaurado un programa de tarifa plana para fortalecer su negocio. Los límites de la zona coinciden EXACTAMENTE con las zonas de mayor poder adquisitivo de la ciudad. Curioso ¿verdad?

Aquí podemos ver en la Ciudad de los Angeles la zona de tarifa plana que Uber quiere experimentar.

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Y a continuación un mapa demográfico donde se representa las zonas mas ricas delimitadas por una línea roja. Sobran las palabras.

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Toda la información obtenida ha sido gracias a Andy Freeland (@rouge8)

 

Como resumen, la tendencia actual en Estados Unidos seguramente se va a intentar importar a Europa y a España. Y el taxi debe estar preparado para asumir ese reto con plataformas de servicios que se puedan adaptar a las necesidades del transporte público de forma cómoda para el usuario y sencilla para los entes metropolitanos.

Imagen de portada por By Sérgio Valle Duarte – Own work, CC BY 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=50618567

 

 

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La conquista del transporte público por parte de la iniciativa privada (III)

Venimos de aquí

La conquista del transporte público por parte de la iniciativa privada (II)

Una vez que se ha demostrado que es factible mediante la tecnología tener una gestión de flotas eficiente el resto de la industria se la lanzado a ocupar espacios que por su propia naturaleza les es natural ocuparlo.

Google simultáneamente al trabajo de Uber ha ido afinando sus propias soluciones, una mediante sus coches autónomos y en la rama de software con el despliegue de su solución de coche compartido a través de Waze. Esta solución es muy elegante (a priori) porque está destinada a que el que vaya a su trabajo podrá compartir gastos con alguien que vaya cerca. Se evita todos los problemas legales (a priori otra vez) que tiene Uber por todo el mundo y presenta una solución más amable de cara a la opinión pública.

También en paralelo su archiconocida aplicación Google Maps está agregando todos los servicios de Ride Sharing a sus bases de datos, con lo que cuando ya abres la app en las opciones de transporte te aparece tanto Uber, como Lyft (allá donde estén disponibles) como Mytaxi aquí en España.

Es en cuanto a las empresas más tecnológicas que todos tenemos en mente, pero los gigantes automovilísticos no se han quedado parados y andan comprando empresas, firmando acuerdos de colaboración y asegurando su futuro en la movilidad del futuro.

Me ha llamado la atención la última compra de Ford.

Compra por parte de Ford de Chariot

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By WikimediaNameXD (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)%5D, via Wikimedia Commons
Es muy llamativo y viene a refrendar lo que decimos sobre las deficiencias del transporte público y como la iniciativa privada está trabajando para suplir esas carencias. En Estados Unidos, con ciudades con una extensión tan grande y en el que el urbanismo ha sido diseñado para el coche, estas soluciones son lógicas desde el punto de vista de eficiencia. Con el servicio de autobús y el metro es imposible cubrir de manera eficiente una ciudad como San Francisco.

Este servicio comprado por Ford de Chariot funciona mediante Ford Transit que se adaptarán a la demanda mediante el análisis de datos. Así mismo se han asociado con otra empresa como es Motivate para expandir el servicio de Bicicleta, lo que aquí en España ya conocemos en muchas ciudades como el Bicing de Barcelona.

Lo importante de todo esto es que una empresa privada está invirtiendo dinero en abastecer de soluciones de movilidad de ámbito público como pueden ser un servicio de mini autobuses o de bicicletas a las grandes ciudades.

Pero en Europa los servicios de transporte público son bastante eficientes y solo en zonas de baja densidad o muy alejadas de los centros urbanos servicios como el antes comentado. Pero esa densidad de población haría inviable o poco rentable este tipo de servicios. Por ello, las noticias que estamos viendo últimamente donde se describe el coche particular como una solución a los problemas de un transporte público por otro parte falto de financiación pública. Por eso tantos gurús abogando por Uber como la solución a las deficiencias del metro y autobús. Pero para que estas soluciones sean viables económicamente antes hay que echar abajo el servicio público y para ello nada mejor que inculcar a la opinión pública la idea de que el coche particular (aquí léase Uber, Cabify, Car2go, Mini vans, coches autónomos) es una mejor solución.

La conquista del transporte público por parte de la iniciativa privada (I)

Vivimos tiempos de cambio, bueno siempre estamos en tiempos de cambio. Nada permanece estático más allá de poco tiempo. Pero si es cierto que, en el mundo de la movilidad, el horizonte de sucesos se nos está acercando con alarmante rapidez y amenaza con tragarnos.

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Au Morandarte from London, Middlesex, England

Todos los que estamos relacionados con el mundo del taxi de un tiempo a esta parte vivimos en un sin vivir por los medios de comunicación. El foco que se ha puesto sobre nuestro sector últimamente ha sido brutal, con un escrutinio que no sufríamos desde hace tiempo.

Todas las noticias en los medios más importantes e influyentes en la opinión pública van casi todos en una misma dirección. La idea es que el sector del transporte público es poco eficiente y para ayudarlo que mejor que potenciar el vehículo privado para ayudar al tránsito a mejorar.

A priori, y quien tenga dos dedos de frente debe pensar que la expresión anteriormente citada debe ser una tontería de proporciones mayúsculas. Si ponemos más coches en la calle en tráfico empeora de manera notoria. Como todos entendemos esto se intenta hacer una lenta idea de zapa del transporte público de diferentes maneras.

Últimamente, vemos como aparecen artículos en los que se compara la utilización del vehículo privado con el transporte público de una manera bastante torticera ya que sólo se compara tiempos de uso de un medio como es el coche particular con el autobús por ejemplo sin tener en cuenta todos los costes asociados a moverse por el centro que tiene un coche. Todos los tenemos en mente ¿verdad?, aparcar, o mejor parking, las vueltas que das, etc.

Aquí tenemos la versión de rosa en la que las ciudades europeas son felices con todas sus arterias llenas a rebosar de coches.

Artículo del País sobre el transporte desde un aeropuerto hasta el centro

Y aquí tenemos un artículo en el que se desmonta todo lo anterior comentado en el artículo del Pais.

Respuesta de Ecomovilidad al artículo de El Pais

Lamentablemente a la opinión pública el mensaje que le llega es que el transporte público es lento, caro y hasta huele mal. Artículos como el de ecomovilidad no suelen llegar al gran público.

Podría parecer que esta manera de pensar puede favorecer el uso del taxi, pero como todos sabemos, nada más lejos de la realidad. La campaña de acoso y derribo hacia el taxi (en parte es merecido, no nos engañemos) ha sido brutal desde los medios en estos últimos años.

Es mítico el post del Señor Edans cuando en Barcelona se produjo una huelga de metro y ante el colapso que había en Barcelona abogaba por meter más coches en circulación y se quejaba de que Uber estuviera prohibida.

El transporte público a la hoguera

Normalmente la justificación que se suele hacer desde los medios afines a estas teorías de que 50 coches son siempre mejor que un autobús es que con la tecnología y con el advenimiento del coche autónomo que va a ser la panacea del mundo civilizado todos los problemas aparejados al coche “antiguo” van a ser superados.

Pero es que no, es que la ocupación que suele tener un metro o un autobús siempre van a ser infinitamente superior a un coche por muy compartido-autónomo-eléctrico que sea. Y siempre va a ser mucho mejor construir un autobús, que también puede ser autónomo y eléctrico y hasta es compartido, que un Koala de Google.

Cálculo de ocupación de diferentes medios de transporte

 

El futuro, Uber, el coche autónomo y los medios de comunicación.

No falla, otra noticia sobre el advenimiento de los coches autónomos. Siempre es lo mismo, Uber lanza su nota de prensa en la que anuncia que prueba su servicio de coche autónomo en una ciudad americana. Los medios reproducen dicha nota de prensa sin analizarla demasiado, quizás no concuerda eso de coche autónomo con que en el coche vaya un conductor, un ingeniero a los que podrán acompañar algunos intrépidos clientes deseosos de ver un coche autónomo en acción. ¡Pero eh!, ¡si hay dos tíos en los asientos delanteros!, pero qué más da, me haré mi selfie para demostrar que estuve allí y en los inicios del futuro. El milenarismo va a llegaaaaaarr como decía aquel.

Que ésta sea la enésima noticia sobre programas de coches autónomos no quita para que por todos los medios de comunicación se extienda el mismo discurso. Dentro de cuatro años todos iremos al Mercadona a comprar en elegantes coches silenciosos eléctricos que nos dejaran a la puerta entre likes y me gusta. No hay ni una columna donde alguien intente analizar con un poco de calma todo este aluvión de noticias. Pero claro, la etiqueta Coche autónomo, Uber y 2020 son muy golosas. Y si encima si ya profesores de Innovación ¿? ¿? anuncian que el futuro ya está aquí, para que pensar más. Nos tragamos el discurso y ya está.

Se supone que el futuro ha empezado ya con el boom del Ride Sharing que en Estados Unidos tiene un vigor incontestable. Pero ese vigor tiene varios problemas que parece que los profesores de Innovación no les preocupa. Todavía y después de varios años de un fenómeno claramente afianzado no hay una solución óptima en cuestión de seguros para las personas que trabajan para estas apps. Supongo que los gurús dirán que este es un punto intermedio en el fin último de llegar al coche autónomo y que algunos pobres conductores tengan que mentir a su seguro o que directamente se vean encausados en procesos judiciales por no tener seguro que cubra un accidente mientras estaban trabajando es un pequeño precio a pagar. Se quiere lanzar un coche autónomo en cuatro años, pero todavía no se ha empezado a hablar de legislación, ni siquiera en Estados Unidos, no quiero imaginar lo que se tardará en Europa. Pero claro, hay que convencer a los inversores de que te vas a quedar con el mercado, no vaya a ser que te corten el grifo.

Y cuando se dice aquello del coche autónomo, ¿Qué tipo de coche autónomo quieren lanzar las principales marcas automovilísticas? Según la autoridad estadounidense de tráfico hay cuatro grados de coches autónomos. Desde el grado uno que implica una mínima asistencia hasta el grado cuatro que lo que todos tenemos en mente, es decir que tú le digas a dónde quieres ir y el coche te lleve sin que haya ningún tipo de injerencia por tu parte a la hora de circular. El famoso autopilot de Tesla solo funciona en autovías con una buena señalización y lo que hace es mantener velocidad y distancia entre el tráfico que haya en la vía. Esos videos que se ven en Youtube de gente durmiendo mientras el coche conduce es porque están en una autopista en un entorno “controlado”. En cuanto al famoso Koala de Google circula por calles a 25 millas por hora en suburbios americanos en lo que el mayor problema que te puedes encontrar es que el repartidos de periódicos se salte un ceda.

A la carrera por el coche autónomo todavia le queda mucho recorrido.

Y luego, una duda que me asalta. Todas estas empresas de Ride Sharing se han expandido gracias a que han recibido una cantidad ingente de dinero de inversores que han visto el negocio claro. Expando mi negocio gracias a que no tengo que invertir en coches, ni en su mantenimiento ni en nada parecido. No me tengo que manchar las manos de aceite. Todos los costes de infraestructura los cargan los contratistas independientes, esa señora de Pittsburg que decide salir el fin de semana a dar unas vueltas por el downtown y que se conforma con ganar algunos dólares pero que no hace cuentas de si realmente le sale a cuenta el trabajo realizado. Luego si la correa de distribución se va pues ya tal. Cuando tengas que negociar con la empresa que va a poner a tu disposición una flota para incorporarla a tu red no va a ser tan fácil como cuando dices aquello de “te bajo el precio por milla, pero tendrás más viajes y ganarás más dinero”. Habrá analistas financieros, habrá personas encargadas del día a día de tu empresa que no se tragarán esas monsergas. De repente, esa masa de coches que antes eran jubilados, amas de casa y estudiantes universitarios se convierten en licenciados en empresariales, abogados y expertos en exprimir hasta el último dólar. De hecho, los principales rivales de estas empresas son las grandes automovilísticas, gigantes que pueden controlar el mercado de coches autónomos, porque no olvidemos que excepto google, todos los demás programas se realizan sobre coches actuales. Serán con estos interlocutores con los que tendrás que sentarte a negociar y estos no se van a tragar todas tus historias. Un dato que nos muestra por donde pueden ir los tiros es que Lyft ha rechazado la compra por parte de GM, y es significativo, las empresas de Ride Sharing ya ven a las automovilísticas como sus grandes rivales, al fin y al cabo, son ellas las que producen VEHÍCULOS.

Lyft rechaza que GM la compre

Como último apunte, todo este futuro tan brillante se circunscribe a las grandes ciudades. ¿Los que viven en núcleos urbanos de 50.000 habitantes no van a gozar de coches autónomos? Porque la estrategia del coche autónomo está compuesta de varios elementos, uno es que este coche autónomo se comparta para que el coste de utilizarlo sea muy bajo, para que de hecho sea más barato que tener un coche en propiedad, pero que sea rentable estos coches deben estar todo el día funcionando para poder ofrecer un precio irrisorio. Para que esto suceda tiene que haber una masa crítica de usuarios. Esto es más claro de ver en un ejemplo. Imaginemos que estamos en una ciudad pequeña, donde muchos de los desplazamientos se hacen a pie. Entonces, cuantos coches compramos para que sea rentable, ¿habrá suficiente con 100 coches? Se utilizarán en hora punta para llevar los niños al colegio y punto, y luego ¿Qué? Muertos de risa porque la gente anda. En una gran ciudad donde hay más gente una flota bien dimensionada puede ser rentable, pero en una ciudad pequeña será más problemático. Y se me olvidaba, ¿qué pasará con todos esos vehículos que se utilizan para trabajos en el campo? ¿Existirá un Nissan Patrol autónomo? ¿Cómo le dices que quieres ir al Cerro Viento porque quieres curar unos cuantos olivos? Cuándo estés en el campo después de subir una cuesta infernal, moviéndote por todas las hileras de olivos y tu batería está a punto de acabarse, ¿Dónde conectas el coche? Y no me digan que habrá un robot que haga todo eso, claro que lo habrá con el tiempo, pero ahora los robots industriales o están anclados a una estructura fija o van por superficies lisas de hormigón con unas líneas pintadas en el suelo para no perderse. Me hace mucha gracia aquello de que prohibirán conducir a vehículos “manuales”. Espero que los gurús aprendan a comer Joylent

Comida para profesores de Innovación

El metro,  Los Ángeles y un futuro mejor

​Siempre me ha interesado como a muchos de vosotros lo que pasa en Estados Unidos. Y ahora con todo el boom de las empresas de Ride Sharing pues como que mucho más. 

En Los Ángeles aprenden a caminar. 

Y siempre me ha interesado como ese país ha basado toda su movilidad en su gran mayoría en el coche particular y todo lo que ello implica. Autopistas gigantescas, barrios desperdigados por una gran extensión de terreno y coches utilitarios de V8 de cinco litros de cilindrada de gasolina. Por eso cuando los medios de comunicación hacen una oda al transporte público no puedo hacer otra cosa que sonreír. 

En Los Angeles,  una mega ciudad muy extensa se hacen evidente todo lo que antes hemos comentado, grandes autopistas, coches por doquier y Uber campando a sus anchas gracias a él transporte público es deficiente. Y porque el taxi sólo tiene 2500 taxis,  simplemente insuficientes para cubrir la demanda y además alejados de lo que pide hoy en día el cliente. 

Ahora cuando empiezan a abrirse nuevas líneas de metro o se amplían las existentes y los medios hacen relatos sobre lo que es coger el metro es cuando te das cuenta de que cómo la visión política puede hacer cambiar la vidas de tus ciudadanos. Cuando potencias una forma de movilidad haces que tus vecinos tengan que estar en su coche cientos de horas en su coche al cabo del año aguantando atascos, en cambio si potencias el transporte público harás que la gente pase menos tiempo moviéndose y llegarán mejor a sus trabajos. Cierto es que las líneas de metro en Los Angeles no son muy densas pero empiezan a conectar importantes puntos de la ciudad en lo que debe ser el camino natural para facilitar a tus ciudadanos una calidad de vida que hasta ahora se medía en centímetros cúbicos.